Un atraso se registra en diez segundos
Hora de llegada y listo: Prisma clasifica el atraso, calcula los minutos de clase perdidos según el horario del colegio y lleva la cuenta del mes — la que gatilla la citación al apoderado.
Inasistencias por rango, sin contar a mano
Una ausencia de varios días se registra como rango y el sistema hace el resto: días hábiles, porcentaje de asistencia del estudiante y el semáforo del curso, actualizados al momento.
El certificado médico justifica solo — hacia atrás
Cuando el certificado llega tarde —que es siempre—, Prisma lo aplica hacia atrás: busca las inasistencias del período de reposo y las justifica todas, en una transacción. Se acabó el ir a corregir día por día.
Anotaciones a la hoja de vida, con criterio
Las anotaciones positivas y negativas van directo a la hoja de vida del estudiante, categorizadas y firmadas. Cuando llega la reunión de apoderados, la historia está completa y ordenada — no en tres cuadernos distintos.
Y el panorama del día, de un vistazo
Reincidentes, horas perdidas por curso, justificaciones pendientes: el tablero que inspectoría revisa a primera hora, sin sumar nada a mano.